jueves, 2 de junio de 2011

Una Profecía Universal

Arturo Perez-Reverte
Los Amos del Mundo (Arturo Perez-Reverte)

Este artículo de Arturo Perez-Reverte, escrito en 1998, tiene una vigencia en la actualidad por una razón: la universalidad de sus argumentos hace que lo que vio venir hace 13 años no solo se haya cumplido, sino que probablemente se seguirá cumpliendo durante un largo tiempo.

La manera en que está escrito denota indignación y rabia, pero también una intención directa de llamar la atención de aquellos que, según su artículo, son los más afectados. Esto lo logra desde el primer párrafo escribiendo en segunda persona (de hecho comienza con la palabra "usted") y utilizando expresiones coloquiales propias de la norma española. La irreverencia con la que sale a mentarles la madre a estos individuos sin rostro comunica ira y una especie de alivio que todos, mas de alguna vez, habremos sentido luego de decirle sus cuantas verdades a alguien.

El artículo es una crítica mordaz a las instituciones que se dejan convencer por las recetas financieras de quienes Perez-Reverte llama "los amos del mundo". Utilizan capital de alto riesgo (dinero de pensiones, ahorros, divisas, etc.) atraidos por las altas utilidades y las "mínimas" probabilidades de fracaso. La injusticia es en este caso, que "mientras el beneficio era privado, los errores son colectivos".

Somos piezas de ajedrez en manos de jugadores sin escrúpulos. Luego de las grandes pérdidas, disfrazan el evento como un sacrificio necesario que las grandes masas deben hacer para salvar la estabilidad mundial.

El año en que fue escrito corresponde al desplome de varias divisas asiáticas, que causó la quiebra del hedge fund LTCM, gestionado por varios premios Nobel. Este escenario se repite y repetirá mientras el sistema económico obedezca a lo que Alvaro Uribe llama "neoliberalismo salvaje".

La crisis económica en Estados Unidos, causada por el descalabro en Wall Street -que afectó no solo a este país sino a Honduras, entre otros más- dejó a miles de personas sin sus ahorros de toda la vida. Los pensionados del IHSS carecerán de acceso a atención médica y medicinas porque una buena parte de sus fundos fueron utilizados por los directivos para pagar deudas a proveedores justo antes de autorizar el inevitable rompimiento de techos y con un déficit de 30 millones de Lempiras mensuales. Por eso es tan acertado este escrito; porque aunque las caras sean distintas, la situación y sus efectos sigue siendo muy parecidos.

¿Por qué me tengo que callar?

Las nuevas generaciones, hasta cierto punto, somos más desinhibidas para hablar que antes. Nos han enseñado, más de alguna vez, a decir lo que pensamos, a expresar lo que sentimos y a gritar lo que queremos o lo que creemos que merecemos. Pero pese a estos hermosos principios, seguimos callando lo que tanto bien nos haría divulgar. 

Muchos jóvenes, movidos por el contexto enajenante al que nos inducen los medios de masas y la industria del entretenimiento, han aprovechado la famosa libertad de expresión para fines no muy elegantes. Sexo, drogas, alcohol, y otros temas de índole parecida, abundan en canciones, programas televisivos y en conversaciones día y noche. Entonces corremos a llenarnos la boca con palabras soeces, porque tenemos derecho a decirlas, con pensamientos y reflexiones absurdas, porque tenemos derecho a comunicarlo. Creemos que lo sabemos todo sobre lo importante, y cometemos los errores mas grandes por coquetear con la ignorancia. 

Irónicamente, nos negamos a ver el lado mas importante de estos temas que tanto oímos mentar: los miles de tabúes y mentiras al rededor que tanto daño causan a nuestras sociedades. Estas mentiras y ausencias de verdades no nos permiten tratarlos con la seriedad que se merecen (aquellas cosas que no nos enseñan ni las canciones ni los programas de t.v. o radio). 

Y de pronto olvidamos otro derecho de igual protagonismo: el derecho a la información y el conocimiento. Un derecho que deberíamos explotar al máximo. Quien no sabe administrar y sacarle provecho a su derecho de informarse y aprender, jamás podrá usar correctamente su derecho a expresarse. 

Tenemos en nuestras manos una gran y poderosa herramienta que a la vez representa una responsabilidad colosal. Llenarnos de verdad y sabiduría es la única manera lograr que el derecho a expresarnos tenga algún sentido. Este artículo es un llamado a que nos callemos, mientras no tengamos nada bueno que decir, mientras no estemos seguros que lo que decimos es cierto; porque la libertad de que gozamos, y que muchos jamás conocieron, es para aprovecharla, nunca para malgastar o desperdiciarla. 


Utopía del Final


Que no quede nada
significativo
hasta que termine,
es lo que te pido.

Que me salgan llamas;
fuego de morirnos,
hasta que te olvide
no quiero sentirlo.

Antes de mañana
busco entre los lirios
una bocanada
de aire puro y frío.

Brisa que me invada
justo en el camino
del jardín que vive
aqui en nuestro nido.

Antes de que caigan
al primer abismo
los miedos que me oprimen
y no piden permiso.

Busco entre la espada
al terror amigo.
Ese que te salva 
de un peor destino.

Dices: nada pasa,
Angel decidido...
Eres el antídoto
y el veneno mismo.

Yo solo te pido,
quédate conmigo.
Y cuando te vayas
ciérrame el camino.

Tápame la boca,
ciérrame los ojos
Abrázame sin miedo
y vete: libre y loco.

No quiero estar sola
y no quiero seguirte.
Quiero yo al perderte
olvidarte de repente.

Hoy soy para amarte.
Ya lo he decidido.
Lejos del dolor;
ese que es tan fuerte.

Déjame empapada,
angel de mis sueños,
de buenos recorridos,
de un sabor intenso.

No dejes plasmada
la tristeza ambigua.
Quiero paz y calma
cuando llegue el día.

Y que no quede nada
significativo
hasta que termine,
es lo que te pido.

El Regreso de Mel II

Por mucho avance que se haya logrado en la llamada “Reconciliación nacional”, la crisis política y polarización siguen vigentes y lejos de haber terminado. Prueba de ello son el trato de la información por parte de los medios, las reacciones a nivel legislativo de la Unión Cívica Democrática, y ahora un nuevo actor en la palestra pública en territorio nacional, con una gran decisión que tomar y cartas que mostrar. Aunque la rotunda ilegalidad del golpe de estado quedó manifiesta en el acuerdo Cartagenas, las intenciones de Zelaya sobre su vida política y los cambios a los que se apelarían en la Asamblea Nacional Constituyente siguen en total especulación.

Todos dicen lo que no harán, pero nadie dice exactamente lo que hará. Porfirio Lobo dijo que las iniciativas del congreso no tenían nada que ver con las condiciones del Acuerdo de Cartagena y Zelaya, en reiteradas ocasiones, afirmó no tener intención de perpetuarse en el poder. Leyes intocables ahora se prestan a supuestos intereses nacionales, lo que antes era satánico ahora es santo. Los que antes eran malos ahora son buenos. Enemigos se abrazan y tras ellos su estela de confusión e indicios de que estamos frente a un teatro cuyos protagonistas están tras bambalinas.

Los discursos ofrecidos al pueblo, “para el pueblo”, vienen cargados de palabras redundantes, disfrazados de los mismos signos populistas, voces de falsa indignación e ímpetu, conceptos que si fueran hule ya estarían arrugados de tanto estirarse, y principios que solo son eso: principios.

Es fácil entender las razones que movieron a las miles de personas a recibir al ex presidente. Ven en él una víctima más de los grupos de poder, pero con el poder para llegar y estremecer el status quo que todos detestamos.

Pero debemos entender algo muy importante: no es sano ni producente volcar los ánimos y esperanzas en figuras que teniendo la oportunidad por hacer los cambios que tanto aducen perseguir y representar, jamás lo han hecho. Tampoco lo es cerrar ojos y oídos a todo el contexto y aferrarnos a lo que nos parece cierto sin indagar mas allá de lo que estas figuras nos presentan.     

Algunos le llaman héroe. ¿Héroe? ¿Con qué derecho? Según Wikipedia, una persona se convierte en héroe cuando realiza una hazaña extraordinaria y digna de elogio. Siendo así, lo más cercano a heroísmo en toda esta cuestión aparece en calidad de hormiga, esparciéndose por las calles de las ciudades, mientras soportan gases lacrimógenos, sol, agua, golpes, fatiga, humillaciones y el inminente olor a muerte en cada jornada, mientras exprimen gargantas porque es la única manera que aprendieron para llorar y patalear de la manera más adulta y digna. Así redimen pizcas de la injusticia social que adereza los periódicos todos los días.
Ninguna ideología es falta de fallas o tiene el descaro de asumir la perfección. Tanto gobiernos de derecha como de izquierda, ninguno ha logrado erradicar la corrupción. Lo vemos tanto en Fúnez como en Chávez, así en Correa como en Lobo. La gente es por naturaleza renuente al cambio; por eso no fueron 8 millones a recibir a Zelaya, eso y por el distinguible cerco mediático imperante. 

Nuestro mundo tiene más matices grises que blancos y negros. Lo vemos en documentos como el cable difundido por Wikileaks de Hugo Llorens a Estados Unidos. De todo lo que se dijo sobre la crisis, este podría ser uno de los más objetivos, y que nos demuestra que en esto no hay héroes ni villanos, sino fuerzas, grupos y personalidades que buscan su propio beneficio.   


¿Cómo logramos entonces los cambios para nosotros, nuestros hijos y futuras generaciones? Seguramente un inicio es no permitiendo la enajenación por parte de ningún extremo, no resignándonos a ser de una o de otra, sino, informándonos, observando con mirada acuciosa, no aletargada. Sin esperar que La Prensa denuncie las barbaries de sus propios clientes publicitarios, ni pensando que Diario Tiempo es un periódico honesto que solo busca empapar de verdad a sus lectores. Tampoco imaginando que llegará un día en que un funcionario de gobierno, agobiado y redargüido responda al llamado de eternas huelgas y manifestaciones. En un país donde los gobiernos bonitos son los que más pagan al fondo de los reptiles, el derecho a la información (que es tan indispensable) aun no provoca tanta agitación como debería.

Unidos
Así no nos quieren. Porque jamás nos soportarían. Porque mientras el 80% pobre siga halando ambos lados de la cuerda, este 20% rico seguirá ofreciendo shows para entretenerlos, mientras busquen agua con los dueños del desierto. Los cambios más profundos y poderosos requieren de una mentalidad trascendente, mas ansiosa por servir para progresar que para etiquetarse la frente con un color o un nombre gastado.  

miércoles, 6 de abril de 2011

JAQUE MATE


Jaque Mate. Octavio Ocampo.





En mi clase de lingüística hemos analizado mas de 20 pinturas de este artista, maestro en el estilo metamórfico.

En el blog anterior, hablé de mi admiración por su obra y el tema principal expresado en sus creaciones. Este es un ejemplo  corto de la manera en que tratamos cada imágen, escudriñando sus elementos y el significado, tanto de cada uno, como de la imágen completa. 







ESTRUCTURA SUPERFICIAL:
Es la escena de dos hombres jugando una partida de ajedrez, muy amenos, y en ellos, la imagen de una calavera.

ESTRUCTURA PROFUNDA:
El cuadro describe la astucia de la muerte frente a la vida. El ajedrez es la naturaleza de la muerte, quien, cuando menos nos lo esperamos, nos dice Jaque Mate. Inevitablemente somos presa del juego de la vida, que tarde o temprano nos termina ganando.
A veces es cuestión de suerte, otras de inteligencia, pero siempre es el mismo final. El reloj representa el tiempo que en algún momento se acaba. La inevitable muerte es retratada con ingenio y a través de los símbolos.



La Metamorfosis de Octavio Ocampo


La pintura de Octavio Ocampo es una invitación a que el espectador pase de la perturbación a la observación minuciosa de los múltiples rostros de la realidad que estos mismos crean y representan.

Es como si nos estuviera diciendo: “Nada es lo que parece, detente y observa porque descubrirás un mundo sobre otro, donde ambos se complementan”.

Ocampo encuentra placer en cautivar al público y llevarlo a este mundo o etapa del ser humano a través de su pintura y de cada detalle.


El tema principal de su obra:
Es el ser humano y su historia. Esa realidad vista a través de múltiples perspectivas. Retrata rostros y despliega biografías por medio de símbolos y signos.

Pinta todo aquello que al ser humano impacta y cambia. Un mensaje de que la historia siempre tiene una cara que mostrar y lleva en sí elementos que le dan vida y sentido.

Admiro su ánimo perfeccionista, esa obsesión y capricho por sobreponer múltiples figuras e imágenes haciendo uso de la ilusión óptica con las formas, el color, la luz, y sobre todo, el ingenio y creatividad. 


Tu Mente

 
Ya ni siquiera me siento poeta;
Ya no quiero escribir de ti.
Aunque intente virar a otras épocas,
Admirar algo mas, no sentir.
Sentirte de nuevo hace daño.
¿Por qué volver a vivirte?
¿Por qué entregarte lo mío?
Lo que es tan mío y que ahora es ajeno.
Desaparezco ante mi misma
Con lo invisible que te vuelves.
Ya ni siquiera me dan ganas,
De esas intensas de ser feliz.
Contigo (claro), ¿con quién más?
Vivo llena de oportunidades usadas;
De decirte cuanto disfruté tus brazos
De admirarte sin miedo al rechazo.
Pedir consuelo a cambio de besos y abrazos;
De amarte sencillo, de sentir lo mismo.
Ahora ya no te conozco.
No sé quien fuiste, ni porque huiste.
Contemplo mi miseria en un coctel de miedo;
Miedo de avergonzarme de esto;
Esto que cubro con capas de placebo,
Ebriedad de dulces, letras, risas sin sentido.
Viajes, el aire, la lluvia sin sonido.
Solo quería una verdad más amable…
Me arrancaste del polvo,
Me enseñaste el infierno.
¡Tanto! frente a mi arrastraste.
Frente a mi mostraste… ¡Tanto!
Me diste tan poco, y me quedo una lágrima
Que no sabe a dónde ir, ni porque está aquí.
Cuando te odio, y no puedo, ¡te odio!
Cuando te amo, tampoco se me permite.
Y se van pudriendo mis sentimientos.
Por dentro, los días son grises.
Ya ni siquiera puedo desearte mal
Toda yo, por completo está feliz
Que sea ella a quien empapes de sonrisas.
En aras de que no podría ser yo,
No voy a pretender nada (no puedo).
Querer ponerle flores a los muertos
…o querer cambiar las cosas;
Por más bellas las rosas, no reviven.
Aborrezco lo que me haces ver:
Todo lo que fuimos juntos,
Lo que me engendras.
Secaste mis creaciones;
Ya no tengo nada nuevo.
Soy solo una marchita flor
Yo, el desierto de tu pasado.
Un jardín árido y amargo
Que de noche recorres en tus sueños
-o así es que lo deseo, y me recuerdes-.
Que me recuerdes cuando duermes,
En el tiempo (el que antes era mío),
Y decidieses hablarme,
Y no fingir lo confundido.
Podrías darme razones que no merezco.
El porqué de lo que haces, envidio.
Lo que piensas, que me encantaba
Tu mente, donde antes yo paseaba,
Y cuyas gotas de memoria celo.
Corazón que como tempano de hielo
Me congela desde lejos.
Sé que aunque lo dices, no lo sientes.
¿Cómo has de quererme si pretendes
Darme tus migajas de cariño?
Si es que aun podrías ser mi amigo,
Antes de que muera yo en tus manos.
Cuando al fin logre llegar a ellas,
Cuando pueda leerte y entenderte,
Cuando te encuentre, y me encuentres inerte.
Te volviste mi energía, mi sangre,
El cordón que me unía con el mundo
Cuando no veía más que tu mirada.
Cuando no cabía más que tu voz
Pronunciando mi nombre, me prensabas
Hasta quedarme dormida en tu aliento.
Hasta que fuimos quedando fundidos,
Con los ojos cerrados y el alma volada en suspiros
Dormidos, yo te acariciaba con el viento.